Hoy les vengo a contar mi historia. Esta empezó en la última semana de mis vacaciones. Mis papás querían llevarnos a pasear y no se les ocurrió lugar más alejado de la sociedad, solo y metido en el campo que el Espino Boyacá.
Cuando llegamos allí alquilaron una casa en el campo que de esta al pequeño pueblo habían tres kilómetros y tocaba pasar por un puente de un largo río. El primer día fue demasiado aburrido puesto que no tenía la televisión, computador y video-juegos que tanto me entretenían.
Hasta que un día me contaron que a las seis de la tarde todos tendrían que estar en sus casas por que esta zona estaba habitada por brujas, lo cual me pareció interesante y por lo tanto le pedí a un anciano del pueblo que me contara algunas historias; la que me pareció más interesante fue la de la Bruja Oscura era una mujer que tenía un esposo a quien odiaba por que fue obligada a casarse con él por motivos de sus padres y esta se vengaba de él convirtiéndolo en un burro por las noches. Al pueblo descubrirla y tratarla de quemar ella huyó y desde entonces no hace nada más que perseguir a kas personas cuando el sol se escondía. Para probar esto, un día a las siete de la noche me salí de mi casa y vi una sombra oscura que paso a mi lado y chiflo muy fuerte, esto me asusto por lo que me entre a la casa y me metí a mi cuarto a leer; ya cuando me estaba cogiendo el sueño sentí que alguien silbo muy duro por lo que me por lo que me desperté; había un grato negro en mi cama y salió corriendo, no se como pero la ventana se abrió y al ver hacia el árbol del frente, había muchos pájaros en el, al mirarlo más detalladamente me di cuenta que eran brujas las cuales se reían con sis risas macabras, al ver esto me fui corriendo al cuarto de mis padres pero me dijeron que me calmara, que solo había sido un sueño y que era demasiado grande para creer en brujas. al notar que no contaba con mis padres entre en pánico y fui a la cocina por sal: rocié todo el cuarto de sal y me acosté a dormir con una camandula.
Al día siguiente, averigüe más sobre ellas y me entere que no me podían tocar con sus poderes si estaba dentro de mi casa pero que era mejor que rodeara mi cama en un circulo de sal para que no chuparan mi sangre mientras dormía. al otro día nos regresamos a ala ciudad pero desde entonces veo un gato negro que me sigue y un pájaro en el árbol del parque frente a mi casa, por eso siempre cargo una camandula y sal, desde entonces ya no me pongo a tentar a mi destino.